NO DIGO QUE NO FUERA UN SUEÑO




            -  Hoy me encuentro exhausto-dijo Platón- ha sido un día agotador en la Academia. He estado disertando acerca de la educación con debates muy intensos, todo el mundo parecía llevarme la contraria. Mis alumnos piensan que la educación se basa en aprender datos.
            - ¡Que insensatez!-exclamé- ¿de qué sirven los datos si no sabes relacionarlos, elaborar ideas, o no te formas como un ciudadano correctamente? 
            - Parece interesante tu punto de vista, cuéntame más.
            -  Coincido contigo en que la educación es la herramienta para llegar al estado ideal. Si se hace correctamente, estas personas llevaran al país a “buen puerto” pero, por el contario, si se educa de manera incorrecta, fomentando valores inadecuados, los jóvenes pensaran que eso es lo correcto y lo pondrán en práctica. Por ello es un arma de doble filo. De ahí que crea que educar consiste en fomentar los valores correctos, es decir, enseñar a ser persona. Pero también es importante enseñar a pensar y a que se pregunten el por qué de las cosas,  a inculcar las ganas de aprender, en conjunto,  enseñarles a ser personas independientes de la mayoría y que saquen sus propias conclusiones sobre el mundo que les rodea. Así se crearían ciudadanos críticos que no aceptarían la opinión de la mayoría a la ligera, que tendrían la capacidad de razonar y argumentar adecuadamente, para combatir la ignorancia y obtendrían así una firme base sobre la que asentar todo el conocimiento.
            -  Entiendo, crees que al sustituir una educación más de tipo moral por otra en la que la formación como persona pasa a segundo plano y tiene prioridad la adquisición de conocimientos, lo que se consigue es la decadencia de la sociedad al dejar de formarse ciudadanos con valores adecuados.
            - Exactamente, creo que los valores con los que nos educan de pequeños nos marcan para toda la vida, y será este periodo el que determinará cómo seremos en el futuro. De manera que si se hace correctamente, con el paso de las generaciones nos iremos acercando más y más al estado ideal. Pero desgraciadamente eso no pasa en el sistema educativo actual.  Nos limitan a la asimilación de datos y conocimientos, creyendo que con eso vale, pero en mi opinión es como un motor, por mucho combustible que le metas no va a ir mas rápido, en cambio si mejoras el motor, funcionará mucho mejor y obtendrás mayor resultado con menor combustible. Pues lo mismo pasa con la educación,  si no mejoras la capacidad intelectual de los jóvenes inculcándoles el pensamiento crítico, el razonamiento o la conexión de ideas, por mucha información que tengas,  si no sabes cómo utilizarla o relacionarla no tiene gran utilidad.
            - Interesante punto de vista, de manera que al crear ciudadanos críticos, los gobernantes no podrían engañar con falacias u otro tipo de argumentos a los ciudadanos ya que estos tendrían una opinión propia basada en argumentos firmes. Y así la democracia dejaría de ser un gobierno injusto en el que tiene el mismo valor la opinión de un sabio que la de un ignorante. Pudiendo llegar a un estado justo en el que los gobernantes no engañen a la población ni sean corruptos.




Comentarios

  1. Magnífica entrada, Carlos. Me ha gustado mucho. Copio en mutáis.
    Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.